EcoCamping / Reserva Natural

El joven Islote Benito

El Eco-camping Los Benitos se encuentra ubicado en la porción norte del Islote Benito que empezó a formarse en 1983, siendo en sus comienzos sólo un banco de arena. 

Durante una crecida,  quizás por un tronco de sauce que quedó encallado, se favoreció la sedimentación y acumulación del material que fue agrandando el banco. Luego comenzaron a crecer los alisos y otras plantas que permitieron colonizar estos ambientes. En los períodos de aguas bajas la vegetación fue creciendo sobre el banco y en los períodos de aguas altas, donde el agua lo cubre en gran parte, se fueron depositando nuevos sedimentos. Así el islote fue creciendo, extendiéndose hacia el sur-sureste y ganando altura, formando franjas de albardones altos principalmente en el sector norte y en los bordes, en los que se desarrollaron bosques de sauces y alisos con una abundante cobertura de herbáceas y trepadoras; en la parte central, se entendieron pajonales con tierras muy bajas e inundables y lagunitas con gran variedad de plantas acuáticas. 

Actualmente, tiene una superficie de aproximadamente 18 hectáreas y su tamaño, forma y vegetación continúan modificándose según los pulsos del río. 

¿Sabías que el islote Benito está en un Área Natural Protegida? 

El Islote Benito pertenece al Departamento de Victoria, Provincia de Entre Ríos. Toda esta zona de islas fue declara “Área Natural Protegida” (Ordenanza 2185) en el año 2003, con el fin de preservar su singularidad y riqueza tanto biológica como cultural.  

Desde el “Ecocamping Los Benitos” promovemos la conservación y el uso sustentable de este maravilloso ecosistema, el cual alberga una enorme biodiversidad y belleza paisajística. 

De la misma forma, valoramos y respetamos el modo de vida islero. 

 

«Reserva Islote Benito» 

Te invitamos a conocer sobre el proyecto de Área de Protección del Humedal «Reserva Islote Benito» 

https://instagram.com/reservaislotebenito

Fb: @reservaislotebenito

 

Venimos haciendo desde 2005 un largo trabajo educativo, de conservación y preservación de este espacio único que está siendo gravemente afectado y sufre la falta de control y ejecución de la Ordenanza que la protege. 

El islote Benito conserva todavía muy poco modificada la cualidad silvestre de su ambiente natural y contribuye a la conservación de la diversidad biológica siendo particularmente significativa en virtud de contener representaciones válidas de uno o más ecosistemas, poblaciones animales o vegetales valiosas, a las cuales se les pretende otorgar especial protección para preservar la mencionada condición. 

El objetivo de la Reserva “Islote Benito” es promover el mantenimiento de la diversidad biológica, entendiendo como tal, tanto la variabilidad genética de las poblaciones de cada especie, como la diversidad a nivel de especies y ecosistemas; mantener en condiciones de mínima alteración antrópica muestras de los principales ecosistemas del humedal, proveyendo a las futuras generaciones de oportunidades de conocer el área libre de perturbación por causa humana durante un prolongado período de tiempo; preservar en forma integral y a perpetuidad las comunidades bióticas que contiene y las características fisiográficas de sus entornos, garantizando el desarrollo de los procesos ecológicos y evolutivos esenciales en su interior; aislándola de posibles causas de perturbación de origen humano; proveer de oportunidades para la investigación científica; y brindar oportunidades de visita con fines de educación y goce de la naturaleza, que permitan un contacto intimo con la misma en un marco de quietud y soledad, o para la observación de los elementos constitutivos de la flora y fauna, de baja intensidad de carga y con los demás recaudos que aseguren la menor perturbación posible del medio natural.

Humedales del Paraná: somos parte de algo mucho más grande… 

Un humedal es una zona de tierras, generalmente planas, cuya superficie se inunda de manera permanente o intermitentemente. Todo el Delta del río Paraná es un inmenso sistema de humedales con una gran variedad de paisajes y nichos ecológicos capaces de sostener una sorprendente biodiversidad. Constituye la porción terminal de la cuenca del Plata y forma parte del Sistema de Humedales Paraguay-Paraná, uno de los más importantes del mundo.  

 

En sus últimos 300 km, el Paraná se abre como un abanico en un extenso laberinto de islas, riachos y lagunas, conformando un mosaico de humedales convirtiéndose en una región con una compleja red de cursos de agua e islas en continua y rápida transformación. Los ciclos de materia y energía del río y las islas dependen de las inundaciones que conectan las lagunitas y riachos (que luego quedan separados en temporadas de sequía), intercambiando nutrientes y poblaciones de animales y plantas. Así, las inundaciones  periódicas son las responsables de la gran productividad de este ecosistema marcando el ritmo de la vida en las islas y de las actividades que el hombre desarrolla en ellas.  

¿Por qué proteger los humedales? 

Ofrecen múltiples beneficios por la biodiversidad que sustentan y la gran cantidad de bienes y servicios que proveen a los humanos. Los procesos hidrológicos que en ellos ocurren son fundamentales para el equilibrio ecológico de la región. Actúan regulando el flujo del agua moderando el efecto erosivo de las inundaciones y almacenando agua para las épocas de sequía. Son como esponjas que purifican el agua, reteniendo toxinas, nutrientes y sedimentos. La abundante vegetación que crece y se renueva absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono del aire y lo fija en el suelo, suavizando los efectos del  cambio climático. Los humedales brindan posibilidades únicas e irremplazables para los ciclos biológicos de muchas especies. También se obtienen una gran variedad de recursos naturales y económicos como la pesca, el aprovechamiento de la flora y la fauna silvestres, materiales de construcción, áreas de pastoreo, áreas recreativas y recursos forestales, entre otros. Para los isleros, el río es su fuente de sustento, su casa y forma de vida, por lo que proteger el humedal es proteger también a estas culturas. 

En los últimos años se ha visto alterado el delicado equilibrio del que dependen estos ecosistemas. La dinámica natural del río se ha modificado por la instalación de represas aguas arriba, la conexión vial Rosario-Victoria y los cambios climáticos. A su vez, la economía de exportación ha aumentado fuertemente la presión sobre los recursos pesqueros y ha crecido enormemente el tráfico fluvial dedicado al transporte de productos relacionados con la agricultura. Por otra parte la Conexión Vial Rosario-Victoria ha tenido como consecuencia una mayor accesibilidad a la isla con considerable aumento de la actividad ganadera y de la caza de especies silvestres, procesos de urbanización, etc.  

Ya sea con fines recreativos o como lugar de vida, la presencia humana es cada vez más fuerte en la isla, por lo que se hace necesario repensar la forma en que nos relacionamos con ella en el presente y en adelante. Es fundamental despertar la conciencia de los visitantes, de los nuevos y viejos habitantes y de la población en general sobre la importancia de conservar estos humedales.